Si se acaba el mes de septiembre es sinónimo de que llega el fin del tercer trimestre del año. Como ya es costumbre por aquí, haremos un pequeño balance de mis entrenamientos y demás menudencias.
Para empezar, este trimestre fue un poco atípico porque es el primero en estos 2 años y nueve meses que llevo corriendo (sí, todavía tengo
pocos kilómetros en las piernas) que bajé el ritmo intencionadamente, es decir, agosto significó un parón (aunque no del todo) en los entrenamientos. Como consecuencia de ésto, septiembre no ha sido del todo bueno ya que la vuelta al ejercicio regular me costó algo más de lo que imaginaba. A todo esto hay que sumar la participación en una carrera popular de 14 km hace unos días, que me dejó un amargo sabor de boca y en la que lo pasé francamente mal. Mi cabeza no me ayudó en nada y faltó muy poco para que me retirara en un par de ocasiones. No sé que ocurrió, tal vez el calor o la irregular forma física, aunque me inclino más a asuntos psicológicos relacionados con un estado anímico algo bajo. Al final, saqué fuerzas de no sé donde y logré acabar el recorrido, más que nada por orgullo personal, pero sufriendo de lo lindo. Espero que el próximo año me pueda desquitar y hacer una participación algo más digna.
Resumiendo, estos han sido los datos del trimestre:
464 km recorridos divididos así por meses:
Julio: 192 km
Agosto: 100 km
Septiembre: 166 km
En cuanto a desniveles se refiere, han sido
9608 metros de ascenso y 9961 de descenso, lo que no está nada mal para un
urbanita como yo.
Y con respecto al calzado, a excepción de 2 o 3 salidas, siempre he corrido en huaraches
Pies Sucios, incluso en la montaña; de momento, sigue siendo con lo que más cómodo me encuentro (aparte de los Vibram Fingers).
En fin, siguiendo con mi política de no aburrir hablando demasiado de mi, hasta aquí llega este mini-resumen que espero sea la antesala de un próximo trimestre pletórico en todos los sentidos. Debo creer en ello, ya que la clave de todo es la actitud, ¿no es cierto?
8^)
Salud!