17 may. 2013

Normas, listos y tontos

Sin querer entrar demasiado en el campo filosófico o sociológico, hablemos un poco de las normas.

En cualquier sociedad que se precie, existen normas y leyes que se hacen para cumplirlas. Como el ser humano es un animal despreciable hasta consigo mismo, es necesario tenerlo sujeto a normas férreas de convivencia y respeto, porque si no, esto se convertiría en una jungla. Lo que ocurre es que en realidad, esto es una jungla maquillada con normas y leyes que muchos (los listos) se saltan a la torera y que otros (los tontos) respetamos a pie juntillas.
Ante esto no hay remedio y solución posible: o se nace en un grupo o se nace en el otro. Si eres de los listos, te saltarás los semáforos, no usarás los intermitentes, defraudarás a hacienda, trabajarás gracias a un enchufe, te aprovecharás de cualquier cosa o persona, etc, etc... Si eres de los tontos, pues todo lo contrario... Y para eso amigos, no "se hace", "se nace". Hay que estar hecho de una pasta especial para poder ser del primer grupo, ya que si perteneces al segundo e intentas cambiar de bando, no sólo no lo conseguirás, sino que te harás mucha sangre durante el infructuoso camino...

Otra cosa bien distinta es si hablamos de las normas o leyes privadas, es decir, las que regularizan el funcionamiento de cualquier club, asociación, grupo, colectivo, equipo, evento, etc. Estos serían, básicamente, los sitios a los que uno accede o forma parte por propia decisión, sin obligaciones previas (como ocurre con las normas antes mencionadas, las sociales). Si uno quiere formar parte de alguno de estos colectivos, lo obvio sería que se hiciese respetando las normas internas, y si no nos gustan, pues nos vamos o no participamos. Por lo menos así lo veo yo...

De esta manera, y enlazando el tema con lo que nos interesa, si quiero pertenecer a un club deportivo, lo normal sería leer las normas o estatutos antes de tomar la decisión, o si queremos participar en algún evento o carrera popular, lo mismo... Eso sí, lo que no se puede es estar al caldo y a las tajadas, es decir, aceptar las normas que nos gusten y rechazar o no cumplir las que nos parecen un coñazo o no nos convienen. Y aquí es donde vuelve a aparecer la distinción de clases de personas, los listos y los tontos.
Los listos harán como con el resto de cosas en su vida: las que no les gustan se las pasarán por el forro aún a costa del resto de congéneres, y los tontos respetarán todo lo que puedan, aunque con ello se perjudiquen a sí mismos y beneficien a los listos... Así es la vida.
Lo que pasa es que, a diferencia de lo que ocurre con las normas sociales, en este caso no se va a la cárcel ni se obtiene multa alguna si se incumplen (aunque pensándolo bien, tampoco ocurre en aquellas; al final siempre pagan los mismos: los tontos), sino que se recibe alguna reprimenda, abucheo o simplemente no pasa nada.

¿Y a qué viene todo esto?, pues porque me parece una buena introducción a esta noticia:

Juez árbitro descalifica 82 participantes por correr con mp3 (Enlace al final)

A primera vista puede parecer excesivo (y de hecho, ese fue mi primer pensamiento cuando leí la noticia), pero intentando ser lo más pragmático posible, acabé opinando que el juez hizo lo que había que hacer: respetar las normas... Para eso está el reglamento, para cumplirlo y aplicarlo a rajatabla, y al que no le guste, que no participe; es así de simple.

Podemos argumentar que es "deporte popular", que "no podemos ser tan estrictos con el corredor aficionado", etc, pero con esos razonamientos sólo estaríamos dando cabida a los de siempre: los listos, y creo que ya tienen bastante como para seguir dándoles cancha...
¿Exagerado?, tal vez, ¿desproporcionado?, puede ser, ¿injusto?... de ninguna manera. Hay un reglamento que está para cumplirse y eso es lo que ha ocurrido.

Otra cosa es que no nos gusten las normas o creamos que están mal hechas e intentemos hacerlas cambiar por medio de estos actos, como si fuera una protesta, pero desgraciadamente, no es así. La desobediencia está muy bien si la aplicásemos en la vida real, frente a las injusticias, los abusos y los atropellos (de hecho, es una pena que no haya una desobediencia más firme, continua, real y verdadera en las calles de este país de pandereta, vino y toros), pero el listo nunca hace nada para cambiar cosas o para beneficiar a alguien que no sea a él mismo. No nos engañemos...

Salud!

Noticia

8 comentarios :

Buena entrada!!! creo que es imposible hablar más claro.

Un beso.

Soy de los que cumplen las normas y veo bien descalificar al que no las cumpla.
Pienso que debería de comentarlo por megafonia algunas normas que se dan por válidas (dorsal visible, no cortar camino...).
Nos vemos.

Las normas están para cumplirlas pero como tu dices, los que se creen listos las imcumplen constantemente, el ser humano es despreciable hasta consigo mismo, se suicidan cuando no ven salida a sus problemas gente que mata a otras personas por odio y envidia, gente que mata a los animales por puro placer, gente que mata a su esposa por celos, gente que torturan a los pobres ancianos o a los sin techo, por eso y más somos despreciables.........un abrazo.

Fijate tu que esa norma no la sabia y mi reaccion al leer la noticia esta tarde era como casi la de todo el mundo, jilipollas de juez, y ya ves que no, eso si un juez de esos lo quiero yo para la audiencia nacional jeje, los iba a poner a tos firmes. Un saludico.

Yo digo como Paco, hace falta unos cuantos jueces como ése en cualquier campo de la sociedad. Abrazos

Es cierto que a simple vista puede parecer una medida injusta y nada razonable, pero estoy de acuerdo en que las normas están para cumplirse o en el caso de esta carrera para asumir las consecuencias si no se hace. Otro debate sería si verdaderamente es peligroso correr con música. A mi me parece una chorrada, yo cuando voy con mp3 oigo perfectamente hasta el jadeo del que se acerca por detrás, como para no oír una ambulancia.

Totalmente de acuerdo. Lo malo es cuando se juega con el reglamento. P.e. En los Trails ya ponen Material Recomendado y no Material Obligatorio y en las que lo ponen como obligatorio van y descalifican a alguien y luego se enfadan, si es que ..... Definitivamente soy también de los tontos.

Con este párrafo lo dices todo "Podemos argumentar que es "deporte popular", que "no podemos ser tan estrictos con el corredor aficionado", etc, pero con esos razonamientos sólo estaríamos dando cabida a los de siempre: los listos, y creo que ya tienen bastante como para seguir dándoles cancha...
¿Exagerado?, tal vez, ¿desproporcionado?, puede ser, ¿injusto?... de ninguna manera. Hay un reglamento que está para cumplirse y eso es lo que ha ocurrido."

Y no puedo más que estar totalmente de acuerdo, aunque algunas normas sean un poco ridículas, el reglamento es para cumplirlo.

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