Después de aproximadamente unos 125 km de uso, estoy en condiciones de hacer un pequeño análisis de mis últimas zapatillas presentadas previamente en
este otro post. Intentaré compararlas con mis otras zapatillas de montaña, las
Inov-8 Baregrip 200, y aunque he dado más uso a éstas últimas, tienen mucho en común con las protagonistas de este post -
zero-drop (sin diferencia de altura puntera-talón), diseñadas para el uso "
off-road" y clasificadas dentro del segmento "minimalista". Allá vamos:
Dentro del mundo de las zapatillas de montaña, todavía es muy limitado el número de modelos "minimalistas". Se podría argumentar algo en contra de esta afirmación, pero como yo tengo mi criterio personal de lo que es una zapatilla minimalista (
zero-drop, sin soporte para el arco plantar, sin media suela, sin amortiguación añadida y de peso relativamente ligero), las
falsas candidatas a entrar en esta categoría son rápidamente desenmascaradas, quedándose sólamente unos pocos modelos donde elegir. Entre ellos están las
Vivobarefoot Neo Trail, modelo que pertenece a una de las marcas abanderadas del movimiento minimalista; seria, coherente y comprometida con los postulados de dicho movimiento.
El hecho que me llevó a la adquisición de las zapatillas es el precio rebajado que tenían en aquel momento y las ganas de probar otra cosa; reconozco que no fue por necesidad, como casi todo lo que compramos... En mi "defensa" tengo que decir que las
Inov-8 Baregrip 200, pese a que siempre han tenido un comportamiento más que excelente, su punto débil (estrechez de puntera, que subsané de antemano comprando un número más) y la buena protección que ofrece la suela (unos 9 o 10 mm) me hacían querer probar algo más "simple" (aún). Esto de la protección puede sonar a risa si la comparamos con una zapatilla de
trail-running convencional, pero a decir verdad, las Baregrip 200 me han permitido correr por donde me ha dado la gana -terrenos volcánicos, tierra, arena, barro, roca...- sin la más mínima sensación de "
desprotección"; pese al "
zero-drop" y su fina suela, los pequeños taquitos dan para mucho. Ni que decir tiene que a mi favor está el tener los pies "
hechos".
Pues bien, con estas premisas me decanté por las
Neo Trail y no me equivoqué. La zapatilla ofrece un grado de "
feedback" del terreno muy, muy bueno, y aunque tiene una suela algo agresiva con unos pequeños tacos en forma de "v", hay que
tener cuidado en dónde se pisa. Desde el primer día las he usado sin la suela interior, que aunque sea mínima, protege un poco, y sin ella se va prácticamente "a pelo", (unos 6 mm de diferencia nos separan del suelo).
Las zapatillas son robustas, bastante cómodas y muy adecuadas para practicar el
trail-running sobre terrenos
medianamente regulares. Entiendo como tales las pistas forestales, caminos de tierra, senderos con raíces o piedras sueltas y en general la mayoría de los terrenos por donde se suele entrenar esta modalidad deportiva. Me gustaría remarcar que según mis sensaciones, en terrenos altamente técnicos formados en su mayoría por rocas de aristas afiladas (tipo lava), no me he sentido tan cómodo como con las
Baregrip 200. Este tipo de terrenos no los añado en la categoría de
medianamente regular y no los frecuento mucho, me gustaría dejar patente esta impresión. Desde luego no es un "
pero" a la zapatilla, porque como ya dije antes, justamente estaba buscando algo un poco más "minimo" y con menos protección, así que de momento me han dejado muy satisfecho.
En cuanto al peso, muchos usuarios critican el exceso (unos 350 gramos), pero a mi no me han resultado pesadas sino más bien todo lo contrario. Evidentemente son más pesadas que los 200 gramos de las
Baregrip 200 pero mucho más ligeras que la gran mayoría del calzado convencional de
trail-running. No sé...para mi no es inconveniente y no lo considero un punto negativo, ya que esos 350 gramos siguen siendo prácticamente nada.
También me han llegado algunos comentarios de otros usuarios de estas zapatillas (o del modelo aligerado posterior -
Vivobarefoot Bretho Trail- cuya suela es idéntica a las de las
Neo Trail) hablando de que algunos tacos se han visto dañados, pellizcados e incluso arrancados completamente. Por ahora no es mi caso y tanto la suela como el "
upper" están como el primer día aunque con algo de polvo encima...
De momento me considero totalmente servido en cuanto a zapatillas de montaña se refiere: las
Inov-8 las usaré cuando entrene por terrenos un poco más rocosos, técnicos y duros de lo normal (que abundan en la isla en la que vivo) y las
Neo Trail para el resto.
Simplemente remarcar que son zapatillas sin apenas protección y diseñadas para correr de una manera específica, y según mi manera de ver, usarlas al estilo "tradicional", no sólo hará del entrenamiento en la montaña un auténtico infierno, sino que probablemente acabemos con algún tipo de molestia o lesión.
Aviso...
Les adjunto el
enlace al álbum con algunas fotos de su estado actual.
Salud!