Prólogo:
- Allá por el año 2006 se puso en marcha el primer ultra-trail de la isla de Tenerife llamado
CruzaTenerife. Se organizaba por un grupo de gente particular que como en todas las carreras populares se ocupaban de conseguir ayudas, subvenciones, planificar la carrera, conseguir voluntarios, etc, etc. Según parece -digo según parece porque cuando esto ocurría, yo me dedicaba a fumar y a otras lindezas muy alejadas del mundo del
running-, la
CruzaTenerife siempre tuvo buena acogida por los que la corrieron y cada año, poco a poco iba a más, sinónimo de que las cosas se estaban haciendo bien.
Como la carrera pretendía cruzar la isla, era casi inevitable pasar por parajes protegidos, o frecuentar zonas de interés natural, así que la solicitud de permisos a la Consejería de Medio Ambiente era la norma, como también lo era la contínua batalla para lograr dichos permisos y renunciar a otros que nunca fueron concedidos por más que se solicitaron (como el del paso por el Parque Natural del Teide).
De repente y sin avisar, en el año 2011 aparece en escena una carrera de ultra-trail que se hace llamar "
Tenerife Bluetrail". Todo el mundo se queda un poco "
a cuadros" preguntándose si es otra ultra, si sustituye a la
CruzaTenerife, si la organizan los mismos de los últimos años... Rápidamente se deshacen los líos y todos nos enteramos de que era el Cabildo de Tenerife quien se encargaba de organizar el evento, y con la misma velocidad, surgen las primeras críticas a sabiendas de que cuando la política se mete en donde nadie le llama algo malo ocurre, máxime sabiendo la baja catadura moral de los políticos (en especial los canarios) y su manifiesta ineptitud para cualquier función que se propongan realizar... Debe ser algo genético.
Esta nueva carrera se ubica en el calendario de manera atropellada y sin pensar en otras ultras que se realizan en el archipielago canario, casi solapando las fechas, lo que irrita a más de un corredor que habitualmente espera a sus 3 o 4 grandes citas con las 3 o 4 grandes ultras de las islas, que cuentan con arraigo, solera y buen hacer. También surgen algunas críticas al comprobar que curiosamente, el recorrido de la carrera que pretende ser la sustituta de la anterior ultra, sí que discurre por parajes protegidos, llegando a transitar terrenos "casi sagrados" para el tinerfeño como
Montaña Blanca, en las faldas del "padre Teide".
Evidentemente, todos entienden el por qué de este cambio... Son los propios políticos quienes politizándolo todo, se conceden a si mismos sus propios permisos para la celebración de su carrera, escudándose en la atracción turística, en la proyección internacional y en el atractivo visual de los paisajes. Ni que decir tiene que los ecologistas pusieron el grito en el cielo, logrando por medio de una denuncia que se cambiase parte del recorrido una semana antes del comienzo de la Bluetrail.
Finalmente, la carrera se desarrolló sin mayores incidentes, considerándose un éxito y dejando buen sabor de boca a los participantes.
Fin del prólogo.
Las siguientes líneas van a resumir de la manera más educada posible, mi opinión sobre la situación actual de la Tenerife Bluetrail, y por ende, sobre sus responsables y organizadores.
Un evento de cualquier índole que pretenda ser serio debe respetarse a sí mismo y a las personas a quien va dirigido, en eso estaremos todos de acuerdo. Además, debe guardar coherencia con sus ideales, fines y objetivos, anteponiendo en todo momento los intereses del propio evento a cualquier otro particular.
Partiendo de esta base y tomando como ejemplo los ultra-trails de otras islas canarias, la Tenerife Bluetrail, casi el mismo día de la finalización de su primera edición, en abril de 2011, ya tenía que haber puesto a disposición de todos, por lo menos, el cartel anunciador con la fecha del evento del año siguiente. Más o menos ocurrió así, aunque no de manera seria y trabajada, ya que sorprendentemente (para algunos), a falta de 4 meses para el comienzo, se notifica en la web oficial un repentino cambio de fecha, alegando que así se evitaría la coincidencia con otras carreras del panorama canario.
No voy a criticar esa decisión, que hasta puede ser que haya sido acertada si fuera esa la verdadera razón, cosa que me niego a creer. Según mi punto de vista, la incompetencia y la
gandulería en ese estamento político es tal, que viendo que se les echaba el tiempo encima y no habían
dado un palo al agua, decidieron cambiar la fecha para así poder coger aire...
Bien, todo el mundo traga, critica pero traga (otro asunto a tratar es la "culpabilidad" -ojo con las comillas- del corredor que tras muchas y continuadas quejas, finalmente participan en este y otros casos de flagrante falta de seriedad, respeto o precios abusivos, pero allá cada cual), y sin perder la ilusión, cientos de
trailrunners (entre los que no me incluyo, de momento, y no por falta de ganas, todo sea dicho) esperan con ansia y ánimo la llegada de la segunda edición de la
Tenerife Blue Trail, postpuesta para el 20 de octubre
según reza la web oficial, con las excusas que antes cité. Lo que verdaderamente me molesta y critico con la boca grande es que ¿cómo es posible que pretendiendo situar dicho evento entre los más importantes del
trail-running de Canarias, a falta de 5 meses ni siquiera está a disposición del participante, un triste cartel con el recorrido?, ¿horarios?, ¿categorías?, ¿distancias?, ¿desnivel?, ¿forma de inscripción?... ¿No es eso lo mínimo que habría que pedir a una competición supuestamente llamada a convertirse en una de las grandes del calendario canario de
trail-running?.
¿Y qué me dicen de la proyección nacional (peninsular)?; teniendo semejantes paisajes, parajes espectaculares y la montaña más alta del país, ¿no se podría hacer un pequeño esfuerzo por aprovechar tal potencial?, ¿ofrecer información y otras facilidades a los corredores de fuera?. Recordemos que la gente tiene vida, planes, familias, que hay que reservar vuelos, plazas de hotel, en fin... de todo. No hace falta ser muy inteligente para darse cuenta, ¿no?. Por no hablar de la proyección internacional, ¿qué pensará un alemán que desee venir a correr aquí, y de paso visitar a sus abuelos afincados en la isla desde hace años?... ¿No estará esperando alguna señal, como quien espera el
santo advenimiento?...
Seriedad, señores; un poco de seriedad.
Simplemente hay que mirar a nuestro alrededor -Transvulcania, Maratón del Meridiano, TransGrancanaria, Lava Trail, Lanzarote Ironman, Ultra Trail de Gran Canaria, etc, etc- y aprender cómo se hacen las cosas. Bájense de su pedestal de incompetencia y trabajen algo, o mejor aún, dejen trabajar a los que saben de esto, aprendan (si es que son capaces) y luego, si quieren, organicen un "macro" evento deportivo, que eso es lo que les gusta, todo lo que sea "macro"... Veremos finalmente qué ocurre con este proyecto bañado por delirios de grandeza, y por el bien de los nobles corredores de trail-running, esperemos que llegue a buen puerto.
Como colofón, simplemente decir que estaremos atentos a todo lo que suceda con la
Tenerife Bluetrail, en especial, a la adjudicación final de la organización de la prueba (más que nada para comprobar si hubo concurso público o "dedazo") y por encima de todo, a las opiniones de quienes participen y tengan la suerte de disfrutar de ella.
La verdad es que estoy entre la risa, la pena y el asco, recurriendo por enésima vez a una de mis frases preferidas:
Tenemos lo que nos merecemos.
Salud!
PD: Pido disculpas de antemano por cualquier errata en las fechas o datos relacionados con la "
Cruzatenerife" y de paso por este post tan extenso, poco usual en este blog, pero el tema lo merecía
PD2: Este artículo de opinión está dedicado a
untrailrunnerdelmontón, que gracias a su inspirador
post, se convirtió en el culpable de que yo escribiera semejante "
ladrillo".