
Hoy me he acabado de convencer de lo que llevaba tiempo sospechando: correr en circuitos cerrados (pista de atletismo) o semicerrados (cualquier tramo repetitivo de ida y vuelta) hace que acabe antes mis entrenamientos. Es evidente que es una cuestión meramente psicológica, ya que que en la relación "distancia-resistencia" poco tiene que ver correr sobre un recorrido corto una y otra vez o hacerlo en una "gran tirada circular", pasando una sola vez por cada punto hasta la llegada.
Digo que me convencí de este hecho porque en mi entrenamiento de hoy fui capaz de superar la barrera de los 10 kilómetros (alcanzada con anterioridad sólo una vez) más o menos con el mismo esfuerzo (psicológico) que si hubiese hecho los tradicionales y aburridos 5 kilómetros en la pista. Hay que decir que mi querida hermana me acompañó durante la mitad del recorrido, ayudándome enormemente con su mera presencia, con su compañía (gracias); eso puede que también influya, pero teniendo en cuenta que fui en soledad a partir del sexto kilómetro (hice 11), acabé por confirmar que lo que me gusta es correr libre y hacer kilómetros recorriendo distancia de manera lineal, no circular.
No deja de ser un descubrimiento de relativa importancia para mi, ya que me aporta alternativas a la hora de entrenar y nuevas posibilidades de afrontar distancias largas (en mi nivel) sin sentir la sensación de "tio-vivo" que hay en la pista de atletismo.
Lo complicado será encontrar una tirada larga que no transcurra por donde habita el tráfico rodado (algo prácticamente imposible en esta maltrecha isla donde vivo) sin tener que recurrir a la dureza de las pistas forestales. Pensándolo bien, ese será el verdadero reto.
Entrenamiento:
Distancia: 11,20 km
Tiempo: 01:11:59
Ritmo: 6:25 min/km
Velocidad: 9,33 km/h



