Se acaba este nefasto año y con él su correspondiente cuarto trimestre. Como viene siendo costumbre en este blog y siguiendo una "línea editorial" totalmente contraria al resto de runners blogueros, ya sólo hablo de mi y de mis entrenamientos de tres en tres meses, así que aprovechando el momento coincidente ya mencionado, resumiré mis andanzas deportivas durante este trimestre añadiendo también una referencia a lo acontecido durante el año; será breve, no se preocupen...
Estos tres últimos meses del año no han sido muy distintos de los anteriores. He entrenado con una (ya no tan sorprendente) regularidad de 4 días a la semana y casi siempre intentando seguir la pauta de algún planning preestablecido que estuviese basado en mi velocidad aeróbica máxima (que también ha aumentado algo durante este año, todo hay que decirlo). Como sigo con la política de "no participación en carreras populares que esquilmen mi maltrecho bolsillo", los objetivos trazados para darle algo de consistencia a los plannings siempre han sido imaginarios, pero ese hecho no ha impedido que los haya completado con una seriedad aceptable.
Aproximadamente, los kilómetros recorridos en estos tres meses han sido 475 en unas 44 horas, procurando además que en todas las sesiones de entrenamiento hubiese alguna cuesta o desnivel que endureciese parte de los mismos e inevitablemente bajase mi media de ritmo por kilómetro; cuando quiera ir rápido me compraré una moto...
Especial mención a diciembre, mes en el que por primera vez en estos 2 años de running he sobrepasado la cifra de 200 km. Muchos meses la había rozado pero nunca superado.
En cuanto a los datos anuales, pues poco más de lo mismo:
1900 kilómetros en 175 horas aproximadamente; el número de kilómetros ha superado al del año pasado (mi primer año corriendo) en casi el doble, que ya es decir...Mismo tipo de calzado (siendo las Vivobarefoot Neo las zapatillas que más distancia han recorrido); 4 o 5 carreras populares de las que he dado cuenta en este blog a su debido tiempo, y muchos, muchísimos buenos momentos de liberación de endorfinas, que sin duda me han ayudado de alguna manera a paliar la avalancha de desagradables datos sociales, políticos, culturales y económicos que inevitablemente inciden en mi estado anímico.
Huelga decir que todos los entrenamientos han sido con calzado minimalista y que sigo fuera de ese altísimo porcentaje de corredores populares que se lesionan, sufren molestias o dolores constantes, pero... ¿a quién le importa eso?...
Quizás, y siguiendo con la tónica de no hablar demasiado de mi mismo, lo más positivo venga al observar la estupenda evolución de mi padre como corredor; tras su estreno en las carreras populares, ha llevado su progresión a límites insospechados, haciéndome desear poder llegar a su edad con tantas ganas, fuerza, ánimo y moral. Envidiable.
Y para el próximo año... ¿quién sabe?. Hace mucho tiempo que vivo "al día", sin objetivos a corto/medio plazo (y mucho menos "a largo"), pero supongo que seguiré entrenando, poniéndome un dorsal cuando me den ganas (y considere que merezca la pena pagar por él), y disfrutando mientras corro. De paso, intentaré seguir manteniendo este humilde sitio actualizado "obligándome" a escribir, aunque sigan faltándome kilómetros en las piernas para hablar con la autoridad de "los grandes"...
Salud!
Pd: ¡Ah!, se me olvidaba, hace un año y nueve meses que dejé de fumar 8^)